INTRODUCCIÓN

El desarrollo integral de la infancia es la base del desarrollo humano, el cual es el fundamento del desarrollo del país. Es allí donde se inician y consolidan los elementos más importantes de la personalidad: la capacidad para aprender y las estrategias para pensar; la seguridad en sí mismo y la confianza en las propias posibilidades; las formas de relacionarse con los otros y la capacidad de amar; el sentimiento de dignidad propia y el respeto a los demás; la iniciativa y la capacidad de emprendimiento; el considerarse capaz y el ser productivo; el ayudar a los otros y los sentimientos y conductas solidarias.

 

Por ello sostenemos, que la atención a la infancia es la mejor inversión para el país y que el desarrollo social y económico pasa indudablemente por el desarrollo de las capacidades intelectuales, psicomotoras, comunicativas, sociales y emocionales de todas las niñas y los niños, sin exclusiones. Esto debe ser reconocido por la población en general pero, de manera especial, por los planificadores, economistas y politólogos, quienes deben dar el mayor respaldo a las acciones educativas de la primera infancia, tanto en términos de recursos para un impulso extraordinario a su extensión a todo el territorio nacional y a todos los niños del Perú, como con el apoyo sustantivo a las políticas educativas y de atención integral.